martes, 23 de junio de 2009

Colgando de una higuera


Así me gustaría estar a mi, colgando de una higuera y no cayéndome nunca. Relajadita entre sus ramas, haciendo el mono y comiendo brevas. Pero no, aquí estoy, con los calores del verano madrileño, en pleno cierre (para variar, que parece que me paso la vida de cierre!!, bueno, la verdad es que así es) y con ganas de vacaciones.
Tengo tantas ganas que creo que sueño hasta con ellas. No hay grandes planes, pero el campo es siempre la mejor opción. Ni la economía mundial ni la familiar nos da para mucho mas, la verdad. Un poco de playa si echo de menos, pero trataremos de escapar a estrenar el bañador, aunque sea un fin de semana robado.

Mientras,  en la huerta de los abuelos, la piscinita en la terraza y las guerras de agua (que son las únicas que se toleran en casa) son nuestras pequeñas vacaciones de dos días que nos recuerdan que se acercan las de UN MES!!!

Es la primera vez en tres a años que consigo juntar tantos días seguidos, y tengo tantos planes que creo que al final voy a dejarme llevar y a ver donde terminamos (vacaciones de pensar también son válidas, no todo va a ser sol, agua y tinto de verano, que la neurona está cansada)

Mientras, voy preparando cositas para el verano, como este bolsito para la nena. Es un bolso que nace de la necesidad de dejar de llevar miguitas y palitos y piedritas en el mío. Cada vez que vamos al parque, o simplemente por la calle, ella coge algo del suelo (un buen día se me ocurrió contarle que mi hermana y yo buscábamos tesoros de pequeñas, como pinzas, palitos, piedras bonitas, hojas, pétalos,.... tesoros  abandonados, y claro, le encantó la idea), y me lo da como un regalo. Y claro, como voy yo a renunciar a un regalo de ella.
Pues al bolso. Y al final termino sacando en una reunión, mientras busco un boli, uno de estos tesoros (piedritas, una bellota, un palo-varita mágica.... etc.). Menos mal que todo el mundo sabe como soy y no les sorprende ya (hubo un tiempo en el que sacaba chupetes y galletas medio deshechas, y dependiendo del cliente, era un poco violento, la verdad)

Lo dicho, que ya eres mayor para llevar tu propio bolso de tesoritos, le dije, y acto seguido se lo cuelga y mete a su perro favorito (el de dormir-llorar-moquear-y pelearnos para lavarlo). No, este es el del guagua, hazme otro para los tesoritos, vale?



Así que en esas estamos. Tu proyectas un craft, lo haces con cariño, le pones un forro (por cierto, que difícil es poner un forro cuando lo haces por primera vez), una cinta en el asa para que no se de sí, y va ella y decide que tiene otra utilidad. 


En fin , es suyo, y ella mejor que nadie sabe cuales son sus necesidades estilísticas. Dicho esto, es verdad que no lo suelta, y no hace mas que llenarlo y vaciarlo todo el rato, como buscando el contenido ideal para el. Un gusto que le guste tanto, y un alivio llevar el bolso limpito (el mío). Seguro que al final echo de menos las migas, que me conozco.

domingo, 14 de junio de 2009

Y la ganadora es...


Felicidades Olivia!! Ya me pongo a tejer tu antifaz. No olvides escribirme en el flickr para saber donde mandártelo. Beso gordo a todas y gracias por participar.

lunes, 8 de junio de 2009

La reina de los mares


Ella es azul, sonriente y soñadora. Sueña con sumergirse y nadar hasta lo mas profundo. Para descubrir nuevos mundos, nuevos paisajes.... Sueña con peces de colores, y corales rojos, con algas que le acaricien las escamas y con el sol calentándole la piel. Sueña con el sonido de las gaviotas cantando en lo alto y con la brisa enredando su pelo. 
Pero sobre todo sueña con tener unas vacaciones decentes este año, sin teléfono y sin correo electrónico. Sin recortes presupuestarios y sin "no queda toner, quien baja a comprarlo?".
Sueño con tener el pelo azul y largo este verano. Solo es un sueño, no hago mal a nadie, no?

Pero bueno, hasta que llegue ese día de vacaciones sin programar (por que este año no he preparado nada aún), me dedico a hacer cosas que me recuerdan que las vacaciones se acercan y que hay esperanza de descansar, aunque solo sean dos semanas.


Una de esas cosas que me dan buen rollo es esta sirenita azul. Es un regalo de primer cumpleaños para la pequeña Lola. Son dos juguetes en uno. Es una muñeca y un sonajero a la vez. Tenía ganas de hacer una sirena desde que vi la Coralina de Chuculeta. 
La mía es mucho mas grande, creo, y guarda en su interior un sonajero casero. Lo hice con un huevo kinder (que los guardo todos, son muy útiles) y arroz. Se cierra con un poco de cinta aislante para que no se abra y se pueda lavar en la lavadora y se mete en la cabeza (o en cualquier parte del cuerpo que sea lo suficientemente grande).


Me hubiera gustado ponerle lentejuelas y cuentas de colores, sobre todo en la carita, pero Lola es muy pequeña aún. Y las que somos madres sabemos que este tipo de adornos terminan en la boca o en la nariz de los peques, con el consiguiente susto paterno y la visita al pediatra de urgencia para comprobar que ha sido falsa alarma.

Por esa razón todo esta cosido y recosido, incluidos los mechones de pelo. Uno por uno rematados y pasados el control de calidad, que es mi hija. Jugó un rato con ella, hasta que vimos que no perdía nada por el camino y que seguía sin deformarse demasiado. Ella quería quitarle el biquini (que es una fijación que tienen todos los niños, la de desvestir a los muñecos), que también está cosido.


Y así, la sirena sin nombre aún a está lista para marchar a su nueva casa, melena al viento y con una promesa de vacaciones en la mirada...

Y yo sigo en la pelea diaria (ains, que ganas tengo de que lleguen las vacaciones!!)
A falta de hacer el sorteo (tenéis hasta el viernes para apuntaos, mirad mas a bajo), y ponerme a tejer para la ganadora, ya estoy pensando que proyecto voy a a hacer para el próximo tutorial. Tengo varias ideas, y todas son muy útiles para este verano.... (no os cuento mas que una son para lucirlas en la playa, están hechas con material reciclado y son muuuuuy cómodas... , jeje).